¿Qué es la sátira? (Subtítulos en español e inglés. Para ver los subtítulos en español, haz clic en "Settings")

Por Evan Gottlieb, Profesor de Inglés en la Universidad Estatal de Oregón


La sátira es el arte de hacerle ridículo a alguien o algo, provocando la risa para avergonzar, humillar o desacreditarlo. Como género literario, la sátira es uno de los más antiguos. El término fue acuñado por el clásico retórico latino de Quintilio, quien usó la raíz de la palabra latina "satura", que significa “lleno”, y era familiar para muchos romanos de la frase “lanx satura”, que describe una mezcla de frutas, y aparentemente evocaba la variada calidad de la sátira temprana.

Eventualmente, tipos más específicos de sátira se asociaban con las obras de tres diferentes autores romanos, cuyos nombres todavía se invocan para describir las variedades de sátira que ellos establecieron.

La sátira horaciana suele ser bondadosa y suave, buscando provocar la risa para fomentar la mejora moral.

Un famoso ejemplo de sátira de Horacio es el poema “El rizo robado” de Alexander Pope, un poeta del siglo XVIII. A pesar de su nombre, que parece serio, el poema fue un intento de juntar de nuevo dos familias enemistadas por exagerar humorísticamente la gravedad de la causa de su ruptura.

Un ejemplo contemporáneo de sátira horaciana, en mi opinión, sería los muchos comedietas de Saturday Night Live, especialmente aquellos en los que los actores famosos se disfrazan de políticos famosos, burlándose de ellos, pero generalmente haciéndolo de una manera relativamente suave en la que todos participan en la broma (incluso la persona caricaturizada).

Las sátiras de Juvenal suelen ser más amargas y oscuras, expresando enojo e indignación por el estado del mundo. Un famoso ejemplo de sátira de Juvenal fue escrito por otro escritor del siglo dieciocho, Jonathan Swift. “Una humilde propuesta” es un panfleto en prosa que inicialmente parece ser un intento serio y bien intencionado de sugerir una solución a lo que era un problema importante en ese momento— el estado empobrecido de Irlanda, debido en gran parte a terratenientes ausentes ingleses que poseían mucho de la tierra irlandesa pero reinvirtieron muy poco de sus ganancias en la economía irlandesa.

Mientras el narrador comienza a explicar su plan para reinvigorizar la economía irlandesa y darles un “propósito” a las familias pobres irlandesas, el lector lentamente se da a entender que el narrador realmente propone que las mujeres irlandesas vendan a sus bebés para que sean comidos por sus terratenientes anglo-irlandeses.

“Una humilde propuesta” es, por lo tanto, una denuncia enojada, no solo de la rapacidad de los terratenientes ingleses y su falta de respeto por su inquilinos irlandeses, pero también de la mentalidad burocrática que se enamora tanto de su propia resolución de problemas que olvida que los ser humanos reales se verán afectados por sus planes.

Un ejemplo moderno de la sátira de Juvenal sería las parodias de la publicidad contemporánea hechas por grupos como Adbusters, en las que se expone la avaricia despiadada que se encuentra debajo de la chapa brillante de la publicidad del capitalismo corporativo.

La sátira menipeana está reservada para obras en prosa que todavía contienen la connotación original de la sátira como una mezcla que contiene multitudes.

Un ejemplo canónico de la sátira menipeana es la novela de Laurence Sterne, Tristram Shandy, publicada en 9 volúmenes entre 1759-1767. Mientras que técnicamente es la historia de vida del epónimo narrador, la novela está mucho menos interesada en cualquier tipo de trama lineal que en la acumulación de incidentes, personajes y materiales que suavemente se burlan de y comentan en lo absurdo de lo que entonces era la vida moderna y el amor.

Las sátiras menipeas son relativamente raras ahora, pero muchas de las dichas novelas posmodernas, con su rango enciclopédico y tendencia para la digresión esotérica, soportan más de una relación pasajera con esta forma— de “El arco iris de gravedad” de Thomas Pynchon a “Dientes blancos” de Zadie Smith.


Sin considerar el tipo de sátira que sea desplegada, debe apuntar a un objetivo que es más grande o más poderoso que el autor. De lo contrario, en lugar de sátira tenemos la mera crueldad o intimidación. Entonces la sátira depende mucho del contexto.

La sátira también depende de que el público la reconozca por lo que es. Para ser efectiva, la sátira tiene que ser recibida como una sátira. Siempre hay el riesgo de que la sátira se lea "directamente" o superficialmente.

Este fue el caso, por ejemplo, con la recepción de la adaptación cinematográfica de David Fincher en 1999 de la novela Fight Club de Chuck Palahniuk, que satiriza tanto el consumismo como la masculinidad tóxica. Muchos espectadores de la película aparentemente no lo entendieron como una sátira, sin embargo, ya que después de su estreno surgieron por todo el país clubes reales de lucha - algo que no debería haber sucedido si el público hubiera entendido que la película estaba burlándose del tipo de hombre que se preocupa tanto por demostrar su masculinidad que felizmente participa en combates ilícitos y el boxeo sin guantes.

La sátira es un arma poderoso cuando se usa efectivamente y apropiadamente; pero también es arriesgado—lo cual es probablemente una gran razón por la que sigue siendo tan fascinante para los autores y el público por igual.

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